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NC A&T: una historia de superación y cien años de Homecoming

NCAT Homecoming
Foto: NC A&T University

Maxi Benbassat — Cada otoño, los colores azul y dorado cobran un significado especial en Greensboro. Para la comunidad de North Carolina Agricultural and Technical State University, conocida como NC A&T, representan educación, perseverancia y un vínculo que perdura después de la graduación. Ese sentido de pertenencia encuentra su máxima expresión en el Homecoming, la celebración de regreso a casa que en 2026 cumple cien años. (ncat.edu)

Los orígenes de NC A&T

La historia de NC A&T comenzó el 9 de marzo de 1891, cuando la Asamblea General de Carolina del Norte estableció una institución pública de educación superior para estudiantes afroamericanos. En una época marcada por la segregación racial, su creación abrió oportunidades educativas para una población excluida de otras instituciones públicas. La formación en agricultura y mecánica constituyó una parte fundamental de su misión inicial. (ncat.edu)

Sus comienzos fueron modestos: cuatro profesores y 37 estudiantes en un anexo de Shaw University, en Raleigh. La llegada a Greensboro fue posible gracias al apoyo de ciudadanos que reunieron 11,000 dólares y aportaron 14 acres de terreno. En 1893 quedó establecido el nuevo campus, dando inicio a una relación entre la institución y la ciudad que ha acompañado a numerosas generaciones. (ncat.edu)

Con el paso de los años, la escuela amplió sus programas y su alcance. En 1915 incorporó a su nombre las palabras Agricultural and Technical, origen de las siglas A&T. En 1967 obtuvo la categoría de universidad y adoptó su nombre actual. Su crecimiento fortaleció una misión que combina formación profesional, investigación y servicio a la comunidad. (ncat.edu)

Un papel clave en la lucha por los derechos civiles

El legado de NC A&T también ocupa un lugar fundamental en la lucha por los derechos civiles. El 1 de febrero de 1960, cuatro estudiantes —Ezell Blair Jr., Franklin McCain, Joseph McNeil y David Richmond— se sentaron en el mostrador de Woolworth’s, en el centro de Greensboro, y solicitaron servicio en un área reservada para personas blancas. Cuando se les negó, permanecieron sentados. Su protesta pacífica impulsó una ola de sentadas contra la segregación y convirtió a los «Cuatro de A&T» en referentes de un movimiento que transformó al país. (ncat.edu)

El nacimiento de una tradición centenaria

Esa historia de determinación ayuda a comprender el significado del Homecoming. En la tradición universitaria estadounidense, el término describe el regreso de antiguos alumnos a su institución para reencontrarse con compañeros y compartir actividades con las nuevas generaciones. En NC A&T, también ofrece una oportunidad para celebrar la identidad y la continuidad de su comunidad.

La institución sitúa el inicio de su Homecoming en 1926, cuando tenía apenas 35 años de existencia. Su comunidad de egresados aún era pequeña, pero el entusiasmo ya se hacía sentir entre quienes se reunían alrededor del campo de fútbol americano. Aquellos encuentros sentaron las bases de una tradición que crecería junto con la propia universidad. (ncat.edu)

The Greatest Homecoming on Earth

Con las décadas, la celebración adquirió una dimensión cultural que trascendió el campus. Conocida como The Greatest Homecoming on Earth, «el mejor Homecoming del mundo», reúne desfiles, conciertos, coronaciones estudiantiles, encuentros de egresados y espectáculos de baile rítmico de fraternidades y hermandades, llamados step shows. El partido de fútbol americano sigue siendo uno de sus grandes puntos de encuentro. (ncat.edu)

Para los Aggies, como se conoce a los integrantes de la comunidad de A&T, regresar significa renovar amistades y compartir una herencia universitaria. Los colores azul y dorado conectan a quienes apenas comienzan sus estudios con quienes recorrieron esos mismos espacios décadas atrás. El Homecoming convierte ese vínculo entre generaciones en una celebración colectiva.

Una celebración que trasciende el campus

Su alcance también se refleja en Greensboro. La llegada de egresados y visitantes genera actividad en restaurantes, hoteles y comercios, extendiendo la celebración más allá de los terrenos universitarios. Según cifras difundidas por NC A&T, la semana de Homecoming de 2024 reunió aproximadamente a 132,000 asistentes, una muestra de su importancia para la vida cultural y económica de la ciudad. (ncat.edu)

Un siglo de historia y pertenencia

El centenario de 2026 permite mirar ese recorrido con perspectiva. Lo que comenzó como un encuentro universitario se convirtió en una tradición capaz de reunir a generaciones alrededor de una historia compartida. Detrás de la música, los desfiles y el fútbol permanece el legado de una institución que abrió puertas mediante la educación y cuyos estudiantes contribuyeron a cambiar la sociedad. Para su comunidad, volver a NC A&T es también reconocer todo lo que hizo posible llegar hasta allí.