
Leah Carlson- El demócrata Richard N. Ojeda II, quien ha servido en el Ejército, las aulas y en el Senado estatal de Virginia, se enfrenta en las elecciones de noviembre por el escaño de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Distrito 9, al republicano Richard Hudson quien ha ocupado este cargo desde 2013.
Ojeda es cercano a la comunidad latina. Su abuelo era de Jalisco, México, y llegó a EE. UU. cuando era adolescente. Aunque creció en Virginia ha hecho de Carolina del Norte su hogar. Vivió junto a su familia en Fayetteville durante 20 años y 15 de sus 24 años de servicio en el Ejército los prestó en Fort Bragg.
Tampoco es ajeno a la política. Ocupó el cargo de senador estatal por Virginia Occidental y al culminar su mandato en el Senado regresó junto a su familia, incluidos sus padres y suegros, a su hogar en Carolina del Norte. De resultar elegido, sería el primer miembro de raíces latinas en representar a Carolina del Norte en el Congreso.
Según voceros de su campaña, Ojeda se presenta a las elecciones para “ayudar a la clase trabajadora luchando por asistencia sanitaria, servicios de guardería y vivienda asequibles”. Además, aboga porque los primeros 45.000 dólares del salario estén exentos de impuestos y cree que los multimillonarios y las grandes empresas “deben empezar a pagar lo que les corresponde”.
“El verdadero cambio no viene de Washington, sino de los vecinos que dialogan, de los voluntarios que tocan puertas y de las comunidades que se mantienen unidas. Ese es el movimiento que Richard está construyendo en NC-09”, asegura su sitio web de campaña.
Sobre su oponente, Ojeda asegura que “ha optado por ser un fiel soldado de a pie de Trump en lugar de luchar por la gente del distrito NC-09. Richard Ojeda no entrará en ese juego. Se levantará, alzará la voz y luchará por la clase trabajadora, no por Donald Trump”, subraya.
En entrevista concedida a Burlington/Greensboro Latino, Ojeda, quien ha sido tajante al afirmar que no acepta dinero de los Comités de Acción Política (PAC, en inglés), habló de su carrera, sus prioridades y los desafíos que a su entender enfrenta la comunidad del Distrito 9 y cómo espera enfrentarlos de resultar elegido.
Háblenos de usted. ¿Qué es lo que valora?
Mi abuelo llegó a este país desde Jalisco cuando era adolescente para trabajar, y luego obtuvo la ciudadanía tras haber hecho lo correcto durante décadas. Esa historia ha marcado mi forma de ver este país. Puede resultar difícil, pero cumple sus promesas si te esfuerzas. Serví durante 24 años en el Ejército, 15 de ellos en Fort Bragg. Mi familia vivió en Fayetteville durante 20 años. Soy padre, y lo que más valoro viene de la familia, el trabajo duro y decir la verdad incluso cuando no es fácil. Nunca he sido de los que se preocupan por las apariencias, y no voy a empezar ahora. Lo que me importa es estar presente para la gente y tratarla como se merece, ya sea en una zona de guerra, en el pleno del Senado de Virginia Occidental o tocando a las puertas del Distrito 9.
¿Cómo contribuirá su experiencia profesional a su labor como representante?
Según mi experiencia como comandante retirado del Ejército, el liderazgo significa atender primero a tu gente, sin importar lo que te cueste a nivel personal. Esa es precisamente la descripción del puesto de un miembro del Congreso, aunque en Washington lo hayan olvidado hace mucho tiempo. Luego de retirarme fui profesor de secundaria, lo que significa que he estado al frente de un aula y sé a qué se enfrentan realmente los educadores. Después formé parte del Senado de Virginia Occidental, donde aprendí a redactar leyes, a colaborar con la oposición cuando ello realmente beneficiaba a la gente y a participar en las manifestaciones de los maestros y empleados públicos, en lugar de limitarme a hablar de apoyarlos. En el Ejército, las aulas y el Senado estatal, he desempeñado funciones de liderazgo, docencia y legislación. Eso es lo que requiere este escaño.
¿Cuáles son, en su opinión, los principios que debe defender un político?
En primer lugar, la honestidad. Si no eres capaz de decirle la verdad a la gente, aunque eso te cueste votos, este cargo no es para ti. Luego vendría la rendición de cuentas: debes responder a las personas que te eligieron, no ante quien haya aportado la mayor cantidad a tu campaña. Un político debe estar dispuesto a dar la cara en público y defender una postura, en lugar de esconderse tras un comunicado de prensa. Y la valentía es importante. He visto a demasiada gente en Washington calcular cada opinión basándose en lo que es seguro en lugar de en lo que es correcto. Prefiero perder unas elecciones diciendo la verdad que ganarlas mintiéndole a la gente.
¿Cree que nuestra democracia está en riesgo? ¿Por qué?
Sí. Cuando las empresas y los multimillonarios pueden gastar cantidades ilimitadas de dinero para decidir quién sale elegido, y los grupos financiados con “dinero oscuro” no tienen que revelar quién los financia, los votantes de a pie pierden su voz. Richard Hudson, mi rival en las elecciones, dijo a los republicanos de la Cámara de Representantes que no asistieran a las asambleas ciudadanas y hacer esto significa evitar a tus propios electores. Creo que podemos empezar a arreglar nuestra democracia sacando el dinero de las empresas de la política, protegiendo la Ley de Derecho al Voto y garantizando que todos los electores puedan emitir su voto sin interferencias.
Ha declarado que está en contra de las donaciones a las campañas por parte de los Comités de Acción Política (PAC, en inglés) de empresas o de grupos de presión. ¿Por qué se opone a este tipo de apoyo económico a los candidatos?
He sido testigo de lo que ocurre cuando un miembro del Congreso debe su escaño a una corporación en lugar de a sus electores. Votan a favor de políticas que mantienen altos los costos de los medicamentos con receta, los seguros y la electricidad, mientras que son las familias trabajadoras las que terminan pagándolos. No quiero deberle una explicación a nadie más que a los votantes de este distrito, por lo que mi campaña se financia únicamente con pequeñas aportaciones y donaciones comunitarias. Si un PAC corporativo te da un cheque espera algo a cambio tarde o temprano, y nunca son los votantes los que son la prioridad.
¿Cuáles son los mayores retos a los que se enfrentan los residentes del Distrito 9 y cómo los abordará si resulta elegido? ¿Y qué hay de la comunidad latina?
La asequibilidad es el principal problema en todo el distrito. El precio de los alquileres, los alimentos, la asistencia sanitaria y la gasolina sigue aumentando, mientras que los sueldos se mantienen estancados, y quiero reducir los impuestos sobre los primeros 45.000 dólares que gana una familia y aumentar el salario mínimo para ayudar a solucionar esto. En cuanto a la comunidad latina en concreto, en estos momentos existe un temor añadido en torno a las medidas de control de la inmigración. Las familias temen enviar a sus hijos al colegio o ir a trabajar debido a la forma en que ha actuado el ICE bajo esta administración. Defenderé un derecho verdadero a un proceso justo y una vía merecida hacia la ciudadanía, y planeo dirigir una oficina con trabajadores sociales que hablen español y ofrecer atención directamente en comunidades como Siler City y Fayetteville, en lugar de obligar a la gente a venir a buscarnos.
¿Cuál es su opinión sobre el actual mandato del Distrito 9 y las decisiones tomadas en materia de educación, asistencia sanitaria, veteranos y otros temas que considera importantes?
Richard Hudson lleva más de una década en el Congreso y durante la mayor parte de ese tiempo ha respondido ante el Comité Nacional Republicano del Congreso (NRCC) y sus donantes más que ante este distrito. Como presidente del NRCC, su trabajo consiste principalmente en recaudar fondos de las empresas para proteger los escaños republicanos. En cuanto a los veteranos, este distrito incluye Fort Bragg, y él respaldó los recortes del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) que redujeron drásticamente el personal del Departamento de Asuntos de Veteranos (VA) justo cuando los soldados más necesitan esa atención. En materia de atención sanitaria, las familias de aquí pagan cada vez más al año por su cobertura, mientras que el Congreso no ha hecho lo suficiente para reducir los costos. Este escaño necesita a alguien que realmente viva el día a día de este distrito.
¿Cuál es su postura respecto a la inmigración y a las políticas de la administración Trump en este aspecto?
Apoyo la seguridad fronteriza y el cumplimiento de nuestras leyes, pero lo que he visto bajo esta administración no es eso. Son agentes federales enmascarados que sacan a gente de cuadrillas de jardinería, incluidos ciudadanos estadounidenses, incluso una operación en Charlotte hizo que una quinta parte del distrito escolar se quedara en casa por miedo. Que las familias no asistan al trabajo ni al colegio por culpa de agentes enmascarados que infunden temor no es como debería ser la aplicación de la ley. Apoyo una vía real hacia la ciudadanía, la protección de los “Dreamers” y un sistema de inmigración que procese a las personas en el marco del debido proceso, en lugar de recurrir a agentes enmascarados en los estacionamientos. Si vas a llevar una placa y ejercer autoridad federal, debes mostrar tu rostro y respetar la Constitución.
¿Algún mensaje para nuestros lectores?
De resultar elegido, seré el primer miembro hispano del Congreso que represente a Carolina del Norte, y no me lo tomo a la ligera teniendo en cuenta el origen de mi familia. Me presento porque creo que este distrito merece un representante que viva como ustedes y que luchará las mismas batallas que ustedes están luchando. Espero haberme ganado su voto y espero pronto verlos en una asamblea ciudadana.


