
Josefina Clemente- Las denuncias de violencia y actos de racismo durante la Copa Mundial de la FIFA 2026 han generado importantes controversias que involucran tanto a parte de la afición argentina por presuntas agresiones contra aficionados de Egipto y Cabo Verde, así como a una senadora paraguaya que profirió graves insultos racistas contra el delantero francés Kylian Mbappé.
Tras los partidos frente a Egipto y Cabo Verde, seguidores de ambas selecciones aseguraron haber sufrido agresiones físicas, insultos racistas y episodios de intimidación tanto dentro como fuera de los estadios. Según información publicada por Al Jazeera, los incidentes comenzaron al finalizar los encuentros, cuando grupos de seguidores argentinos celebraban la clasificación de su selección. Algunos denunciantes sostuvieron que fueron rodeados, insultados por su origen étnico y nacionalidad, y que incluso se lanzaron botellas, vasos y otros objetos durante los altercados.
Seguidores de Egipto relataron que vivieron momentos de tensión después del duelo de octavos de final. Algunos indicaron que debieron abandonar rápidamente la zona del estadio para evitar una escalada de violencia. Por su parte, aficionados de Cabo Verde afirmaron haber experimentado situaciones similares días antes, asegurando que recibieron insultos discriminatorios y amenazas mientras intentaban regresar a sus vehículos o utilizar el transporte público.
Videos difundidos en redes sociales muestran discusiones entre grupos de aficionados y momentos de confusión en los alrededores de los recintos deportivos. Aunque las grabaciones no permiten establecer con claridad el origen de todos los incidentes, sí reflejan un ambiente de alta tensión tras los encuentros.
Las denuncias se producen pocos días después de otro episodio que también involucró a seguidores argentinos. La FIFA condenó recientemente los insultos racistas dirigidos al creador de contenido IShowSpeed durante un partido del Mundial y anunció la apertura de una investigación para esclarecer lo ocurrido. Ese antecedente incrementó la atención internacional sobre el comportamiento de algunos sectores de la afición argentina.
Hasta el momento de la publicación del reporte original, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no había emitido un comunicado oficial sobre las acusaciones relacionadas con los partidos frente a Egipto y Cabo Verde. Tampoco se habían anunciado sanciones específicas contra personas involucradas en los hechos denunciados.
Diversas organizaciones y aficionados solicitaron que las autoridades deportivas y los organizadores del torneo revisen las imágenes de seguridad, identifiquen a los responsables y apliquen las sanciones correspondientes en caso de comprobarse conductas discriminatorias o violentas.
También generaron revuelo los insultos racistas contra el delantero francés Kylian Mbappé por parte de la senadora paraguaya Celeste Amarilla. Luego del enfrentamiento Paraguay-Francia, que culminó con la derrota de la oncena latinoamericana, Amarilla publicó mensajes en la red social X calificando al capitán francés de “camerunés colonizado, fingiendo duro ser francés, resentido, rico nuevo, prepotente y feo. Bruto ni siquiera aprendió a escribir. En lugar de la leche de su madre, chupó cocos y lo más culto que ha oído en su vida son los chimpancés”. A lo que Mbappé no tardó en responder en la misma red social: “Señora Celeste Amarilla. Usted es una mujer despreciable e indigna de su cargo. Usted no representa a Paraguay, ese país que ha derrochado pasión y honor a lo largo de toda la competencia. Jamás permitiré que gente como ella tenga la libertad de propagar su odio y su racismo por todo el mundo”.
El Mundial reúne a cientos de miles de aficionados de distintos países y culturas, por lo que la seguridad y el respeto entre los asistentes representan una prioridad para los organizadores. La FIFA mantiene una política de tolerancia cero frente al racismo y ha reiterado en numerosas ocasiones que cualquier comportamiento discriminatorio puede derivar en expulsiones de los estadios, prohibiciones de acceso y otras medidas disciplinarias.
Mientras avanzan las investigaciones, las denuncias continúan generando debate en redes sociales y medios internacionales. Algunos aficionados argentinos también condenaron públicamente los hechos y señalaron que el comportamiento de grupos aislados no representa a toda la afición del país.
Por ahora, las autoridades competentes continúan recopilando testimonios y revisando el material audiovisual disponible para determinar exactamente qué ocurrió durante los incidentes denunciados.




