
Leah Carlson- Millones de personas están renunciando a la cobertura de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA, por sus siglas en inglés), mejor conocida como Obamacare, desde que el Congreso de los Estados Unidos dejó que vencieran sus subsidios a principios de año.
La ACA, firmada por el presidente Barack Obama hace 16 años, recibía créditos fiscales federales desde 2021, por decisión de la administración de Joe Biden durante la pandemia de COVID-19.
Gracias a esta ayuda federal sectores de menores ingresos lograron optar por pólizas sin primas o con primas muy bajas pues redujeron el porcentaje del ingreso familiar que se debía pagar por la atención médica e incluso hicieron que la cobertura fuera más accesible para la clase media al eliminar el límite de ingresos para calificar.
Ahora la decisión del Congreso, controlado por los republicanos, de no prorrogar los subsidios ha llevado a muchos a quedarse sin seguro o a cambiarse a planes menos completos, conocidos como Bronce, debido a las elevadas primas que deben pagar. Cifras del gobierno federal publicadas en enero revelan que más de un millón de personas menos se han inscrito.
El precio de las primas también se ha elevado para los estadounidenses que contratan un seguro a través de su trabajo debido al aumento de los costos de atención de salud en todo el país.
Según expertos, los adultos mayores con alto riesgo médico, pero que son demasiado jóvenes para acogerse a Medicare, se cuentan entre la población más afectada pues enfrentarán primas de seguro impagables. Pero los jóvenes también resultarán perjudicados pues serán la población que menos podrá asegurarse.
Proyecciones de KFF, organización sin fines de lucro sobre políticas de salud, estiman que los pagos de primas anuales para los inscritos se duplicarán y aumentarán un 114 por ciento en promedio, o $1.016. Los expertos calculan que entre 2,2 y 7,3 millones de personas no renovarán sus pólizas debido al incremento de precios.
Un artículo publicado por KFF Health News, unos de los programas de KFF, asegura que en promedio los planes Bronce tienen un deducible anual (la cantidad de dinero que el inscrito debe pagar por una pérdida asegurada) de $7.500 y la mayoría de los servicios se cubren solo después de cumplir con el pago de este monto.
“Los deducibles pueden hacer que algunos pacientes eviten buscar atención médica y pospongan algo hasta que se vuelva más grave”, publicó la organización citando a Katherine Hempstead, de la Robert Wood Johnson Foundation, quien agregó que los proveedores médicos, incluidos hospitales y doctores, se están preparando para un aumento de pacientes asegurados que no pueden pagar sus deducibles.
“Todos anticipan que los hospitales tendrán que dar más atención caritativa, lo cual afectará sus finanzas y podría obligarlos a despedir personal, cerrar o reducir servicios”, dijo a KFF Health News la experta.
Los datos federales también revelan que en la mayoría de los estados hubo una disminución en la inscripción respecto al 2025, siendo Carolina del Norte el que presentó la mayor caída, con una reducción del 22%. Aunque en algunos estados como Nuevo México aumentaron las inscripciones a cerca del 14% esto se debió al uso de fondos estatales para compensar la pérdida de los subsidios federales.
En su comparecencia ante la Comisión de Educación y Fuerza Laboral de la Cámara de Representantes, Robert F. Kennedy, Jr., secretario de Salud del país, atribuyó las reducciones iniciales a la campaña contra el fraude en los seguros de la Administración Trump que incluyeron cambios en las regulaciones y las leyes.
Pero los expertos del área aseguran que la cifra de personas sin cobertura probablemente seguirá aumentando en los próximos meses pues una gran parte de los ya asegurados son inscritos automáticamente en sus pólizas cada año y se desconoce si abandonarán la cobertura tras enterarse del elevado costo de las primas que aumentaron el doble o más.
Aunque, según los analistas, todos los años se producen altas y bajas en los mercados de seguros, a muchos les preocupa que la cifra de inscritos baje exponencialmente y provoque una crisis sanitaria.



