
Leah Carlson- Jeffrey Smythe, exjefe del Departamento de Policía de Burlington de 2013 a 2021, presentó su candidatura para el cargo de concejal del Ayuntamiento de Burlington.
Durante su mandato como Jefe de Policía, Smythe implementó iniciativas centradas en la reducción de la intensidad de los conflictos o de una situación potencialmente violenta, la disminución del uso de la fuerza, la lucha contra los prejuicios implícitos y el apoyo a la salud mental y las adicciones, entre otras.
Además, colaboró activamente en la puesta en marcha del programa Faith Action ID una iniciativa que otorga tarjetas de identificación comunitaria a personas que no tienen acceso a identificaciones emitidas por el gobierno.
Smythe comenzó su carrera en el Departamento de Policía de la Universidad Estatal de Arizona en Tempe, Arizona. Obtuvo su licenciatura en Estudios de Justicia Penal en la Universidad Estatal de Arizona y una maestría en Educación en la Universidad del Norte de Arizona.
Actualmente trabaja como director de la División de Normas de Justicia Penal del Departamento de Justicia. También presta servicios en la Comisión de Acreditación para Agencias del Orden Público (CALEA).
Burlington Latino conversó con Smythe sobre su experiencia, los asuntos que considera prioritarios y los desafíos que enfrenta la comunidad latina de Burlington, entre otros temas.
Háblenos de usted. ¿Cómo podrían contribuir su experiencia de vida y profesional a su labor en el Ayuntamiento de resultar elegido?
Soy un funcionario de carrera que ha vivido y trabajado en comunidades de todos los tamaños. Mi esposa y yo hemos criado a tres hijos y ahora disfrutamos del tiempo con nuestro nieto. Vivimos en el condado de Alamance desde 2013. Profesionalmente, he dedicado más de 35 años al cumplimiento de la ley, incluidos ocho años como jefe de policía de Burlington. Ese trabajo me enseñó el valor de escuchar, generar confianza y encontrar soluciones que marquen una diferencia real para las personas. Actualmente también soy director de la División de Normas de Justicia Penal de Carolina del Norte, dentro del Departamento de Justicia. Estas experiencias me dan una perspectiva tanto local como estatal sobre cómo resolver problemas, gestionar los recursos de manera responsable y garantizar que todos los residentes se sientan conectados con el gobierno de su ciudad.
¿Cuáles son los desafíos más apremiantes que a su entender enfrenta la comunidad de Burlington en general y en particular la comunidad latina de la ciudad?
Burlington se enfrenta a retos que afectan a todas las familias: vecindarios seguros, buenas escuelas, buenos empleos y viviendas asequibles. Para nuestros vecinos latinos, a veces existe una capa adicional de barreras, como el idioma, el acceso a los recursos y la confianza en las instituciones gubernamentales. Mi objetivo en el Ayuntamiento será atender las necesidades de toda la comunidad, al tiempo que me aseguro de que todos los residentes, incluidas nuestras familias latinas, tengan acceso a la información, servicios y oportunidades para participar plenamente en la vida ciudadana.
¿Puede hablarnos específicamente de su labor en la NC Task Force for Racial Equity in Criminal Justice? ¿Cómo evalúa el estado de cosas en términos de equidad racial en la Justicia Penal en Burlington?
En el Grupo de Trabajo, formé parte del subgrupo de aplicación de la ley. Mi función era compartir mi perspectiva sobre cómo serían recibidas las propuestas por los líderes policiales y recomendar formas prácticas de lograr el éxito. A veces apoyaba las ideas directamente; otras veces sugería tácticas diferentes cuando un enfoque parecía poco probable que funcionara. En Burlington, como en muchas ciudades, se han logrado avances hacia la equidad, pero aún queda mucho por hacer. Mi objetivo es siempre un sistema que trate a todas las personas con dignidad y respeto.
Ha sido descrito como una persona dispuesta a debatir temas difíciles como la raza, la equidad y la responsabilidad. ¿Por qué es importante estar abierto a ello?
Los temas difíciles no desaparecen cuando los ignoramos. El verdadero liderazgo significa escuchar, estar dispuesto a reconocer los retos y trabajar juntos para encontrar soluciones. Cuando somos abiertos en temas como la raza, la equidad y la responsabilidad creamos un espacio para que crezca la confianza, y la confianza es la base de una comunidad sana.
Usted ha destacado la importancia de la comunicación en una organización como el Departamento de Policía. ¿Puede decirnos cómo la comunicación le ayudaría en su labor de resultar elegido?
Una comunicación sólida es algo más que hablar: se trata, ante todo, de escuchar. Como miembro del Ayuntamiento, organizaré sesiones para escuchar a los ciudadanos, compartiré información de forma clara y me aseguraré de que los residentes comprendan no sólo qué decisiones se toman, sino también por qué. Cuando las personas se sienten escuchadas e informadas, se sienten más conectadas con su gobierno, y así es como construimos comunidades más fuertes.
Como jefe de policía, implementó iniciativas centradas en abordar los prejuicios implícitos, la salud mental y el apoyo a las adicciones. ¿Por qué es esto importante?
La labor policial no consiste solo en hacer cumplir la ley, sino en servir a las personas. En Burlington, creamos un exitoso programa de co-respuesta, contratando a un trabajador de salud mental asignado exclusivamente para colaborar con los funcionarios policiales en llamadas específicas. Ese modelo mejoró los resultados tanto para las personas en crisis como para la ciudad en su conjunto. Al abordar directamente los prejuicios, la salud mental y la adicción, hicimos que la comunidad fuera más segura y proporcionamos un mejor apoyo a las familias.
Una de sus prioridades eran las iniciativas policiales impulsadas por la comunidad. ¿Qué opina al respecto?
Las prácticas policiales impulsadas por la comunidad significan trabajar con los residentes, no solo para ellos. En Burlington, ampliamos la iniciativa National Night Out (NNO), enviando a equipos de agentes, operadores y funcionarios municipales a más de 30 fiestas vecinales en una sola noche. También continuamos con nuestra academia de policía juvenil, asesorando a niños en situación de riesgo durante el verano. Estos programas generaron confianza y demostraron que la seguridad y la colaboración con la comunidad van de la mano.
Cuando dirigía el Departamento de Policía de Burlington, participó activamente en el programa FaithAction ID. ¿Por qué son importantes estos programas?
Lanzamos FaithAction ID en Burlington en 2016. Nunca olvidaré aquellos primeros meses en los que cientos de inmigrantes hacían fila fuera de la iglesia católica desde las tres de la madrugada. Las familias venían en busca de seguridad y dignidad. Muchos me contaron su miedo a la policía en sus países de origen, donde la corrupción era habitual. Sin embargo, estaban dispuestos a reunirse con nosotros, compartir sus historias e incluso hacerse fotos. Ese programa tendió puentes de confianza y ofreció a los recién llegados una forma de sentirse bienvenidos y seguros en nuestra ciudad.
¿Algún mensaje para nuestros lectores?
Quiero que todos los lectores sepan cuánto valoro las contribuciones de la comunidad latina de Burlington. Habiendo crecido en Arizona y pasado muchos años visitando México, incluso alojándome con familias en Guadalajara durante intercambios futbolísticos en mi juventud, tengo profundas conexiones personales con la cultura latina.
Aquí en Burlington, también me ha inspirado el Dream Center, un programa basado en la fe que se ha convertido en una verdadera joya de nuestra comunidad. Recuerdo haber visitado las instalaciones cuando aún estaban en renovación, y he apoyado su trabajo desde el principio. Bajo el liderazgo de Lisa Edwards, el Dream Center ha marcado la vida de innumerables jóvenes y familias, ofreciendo esperanza y oportunidades donde más se necesitan.
Si resulto elegido, trabajaré para garantizar que sus voces sean escuchadas, que sus familias se sientan bienvenidas y seguras, y que Burlington siga siendo un lugar donde todas las personas puedan prosperar.




